PODCAST | Las Rutas del Tintero

Publicado originalmente en: https://www.facebook.com/permalink.php?story_fbid=651267678880886&id=109077803099879

Autoría: Rodrigo Alejandro Paredes Rodriguez

Un relato sonoro a través de la trayectoria del oficio más popular en la cultura de consumo de café.Las mañanas en Cartagena se reciben al sabor de un Café Caliente. Esa bebida característica por su sabor amargo y temperatura, en Colombia, recibe el nombre de Tinto. Brian Venera, investigador y promotor cultural del Café, nos cuenta que las razones que llevaron a la adquisición de este seudónimo están relacionadas con las características de la cosecha, un café rojizo oscuro parecido al vino tinto. Eso, teniendo en cuenta que Colombia carecía de tradición vinícola, por lo que se intuye el recibimiento del apodo “Tinto Colombiano”-Los orígenes del café en Colombia se vinculan a la llegada de los sacerdotes Jesuitas a América en el siglo XVII, en esa época el territorio recibía el nombre de Nueva Granada. Los sacerdotes traerían la semilla para consumo propio dada la popularidad de la bebida en Europa. Dadas las condiciones del suelo, la cosecha arrojó un café de color rojo, de un sabor fuerte y de un tex suave, siendo este de mucho agrado para sus consumidores. Existen narrativas que vinculan al Sacerdote Jesuita Francisco Romero en Salazar de las Palmas, Santander, con la popularización del sembrado del Café. Se cuenta que cuando a este se le hacían confesiones, como penitencia les pedía a los pecadores sembrar café para redimir sus culpas, las cuales eran sanadas al traerle la primera cosecha. Así, hacia los años 1850 ya había siembras de Café en los departamentos de Cundinamarca, Antioquía y Caldas. En el siglo XIX ya se había potenciado la producción de Café de 60.000 a 600.000 sacos anuales, producidos regularmente por hacendados en su mayoría. Ya hacia finales de siglo ya era el principal producto de exportación del país con gran variedad de sabores.La transición hacia el siglo XX trajo consigo la caída de los precios internacionales, por consiguiente creó una crisis para los hacendados cambiando el panorama, permitiendo el ascenso de pequeños y medianos productores. Sobre 1927 nace la Federación nacional de Cafeteros como organismo de agremiación de los cafeteros, escenario clave para la organización de la industria.

EL ORIGEN DEL TINTERO

Siendo Colombia un país muy rural, el café llega a ser una bebida indispensable en el consumo básico de los colombianos, con un consumo cotidiano ya tradicional. De esta manera empezó a ser común que personas salieran a vender café en las calles, siéndolo termos y pocillos de cerámica los elementos básicos característicos para servir la bebida. El café de preparación era colado y al acabarse el termo los tinteros debían retornar a su lugar de abastecimiento, que solían ser sus propias casas. Esto los obligaba a tener rutas cortas cerca al hogar de origen. En los 70s y 80s, los actores bélicos del conflicto armado desalojaron pueblos enteros al sur de Bolívar, Córdoba, Sucre y corregimientos de departamentos aledaños, desplazando víctimas de diversas etnias, oficios y orígenes. Entre esas olas migratorias se encuentra la de los jóvenes indígenas Zenúes que llegaron a Cartagena desplazados, quienes al no contar con refugio, alojamiento, alimentación o vinculación laboral temprana, se les presentaba como oportunidad vender Tinto.Cuentan en esa época que en barrios como San Fernando, Amberes, Los Caracoles, entre otros, había personas que convertían sus casas en sitio de alojamiento para migrantes, dotándoles de alojamiento, lavado de ropa, sitio para dormir, alimentación y una quincena a cambio de salir a vender tinto en las calles. Allí llegaban los indígenas Zenúes.

EL NEGOCIO DEL TINTERO

Ya habiendo un gran número de tinteros en la ciudad, abastecerse en las calles era una necesidad básica para el progreso del negocio y su expansión. Cómo estrategia se satisfacción de esta necesidad se crearon los Puntos del Tintero. Clara Pineda, propietaria de una franquicia del “Punto del Tintero” en el barrio Los Caracoles resalta que un familiar lejano se ideo este modelo de negocios al observador el crecimiento del oficio tintero en las calles. Esta persona se dedicó a expandir la franquicia de los Puntos del Tintero por toda la ciudad, siendo parte responsable del crecimiento, rentabilidad y popularidad del oficio.

TINTEROS EN PANDEMIA

La pandemia ocasionada por el Covid 19 trajo consigo una emergencia de salubridad que afectó toda la nación, obligando a los gobernantes a mandatar frente a la dicotomía: salud pública vs economía nacional. Entre las medidas de restricciones para cumplimiento de los protocolos de bioseguridad está el aislamiento y por ende la regulación de ventas ambulantes. Muchos son los tinteros hoy afectados por las restricciones poniendo en riesgo su economía familiar que de por sí es de pobreza. Un tintero en cuarentena es un desempleado más en emergencia social.

TINTEROS VENEZOLANOS

Con el aumento de emigrantes Venezolanos a Colombia en la última década, Cartagena de Indias ha sido una ciudad receptora dadas sus dinámicas de expansión territorial y su estatus de ciudad turística, la cual es tierra de bonanza para el trabajo de venta ambulante. Muchos migrantes han optado tomar el oficio de tintero dada la demanda del café en las calles. Fabián Noriega, Colombovenezolano y Yosman Noriega Duncan venezolano, padre e hijo, conforman una familia de tinteros que han logrado adaptarse a la ciudad gracias a este oficio. Ellos cuentan que pese a las dificultades que genera la Pandemia y el aislamiento, han logrado encontrar un punto de tráfico constante que les garantizan un volumen de venta suficiente para solventar sus gastos mensuales y hacer aportes al resto su familia aún en Venezuela. Actualmente pese a la situación de confinamiento, la emergencia social obliga a un gran volumen de migrantes a salir a las calles. Muchos han optado por ser tintero en épocas póstumas al inicio de la Pandemia con la única opción de salir en búsqueda de la sobrevivencia. La evolución del tintero se ha construido a base de aportes de migrantes y locales, quienes han desarrollado su equipamiento, diversificado sus productos de ventas y creado sus protocolos de atención al cliente para adquirir comodidad y efectividas en el desarrollo del oficio. El tintero va en carrito, con canasta, el vende cigarrillos, galletas, papita, aromáticas, mentas, el tintero con música amplificada, el tintero que se asienta, el tintero que deambula, el tintero no puede esperar recibir, él sale a buscar.

TINTERO PATRIMONIO DE LA CULTURA CAFETERA

Pese a que un tintero generalmente está expuesto a condiciones de trabajo incomodas y a peligros, al tiempo ha sido la única alternativa que han encontrado muchos migrantes, víctimas de conflicto armado o personas en situación de pobreza para poder sobrevivir ante la adversidad que representa la adaptación laboral a una ciudad desconocida. En la actualidad es más común que un Colombiano tome café en la calle a tomarlo en cafeterías. Esta costumbre prevalece y se fortalece gracias al oficio del tintero, ya que al tener una circulación en rutas específicas logran acercarse a muchos clientes en el camino. El acceso y por ende la democratización del Café para consumo se da en gran medida gracias al tintero.Su trascendencia es tanta que en vista de la trayectoria del oficio y su popularidad, hoy se ha convertido en un actor fundamental para la democratización del consumo del Tinto colombiano en las calles.

LAS RUTAS DEL TINTERO

Este relato se compila a través del podcast “Las rutas del Tintero” realizado por Relato Migrante en el marco del proyecto Puentes de Comunicación, impulsado por Efecto Cocuyo y DW Akademie, y cuenta con el apoyo financiero del Ministerio Federal de Asuntos Exteriores de Alemania. Puedes seguir esta y otras historias buscando RelatoMigrante a través de Instagram, Ivoox, Anchor y otras plataformas de podcast.